Mostrando entradas con la etiqueta Diario Personal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Diario Personal. Mostrar todas las entradas

domingo, 25 de noviembre de 2007

El Step y yo...Parte 1


Siiiii, ¡Esa soy yo! ¡Ahí estaba en mi salsa! En plena acción. Concentrada. Aceptando el desafío. ¡El Step y yo! Esta foto fue tomada el día viernes 16 de diciembre del 2005. En ese entonces vivía en Córdoba, asistía al Discovery Gym y mi profesor era José Ruiz.


Las clases de step se daban lunes, miercoles y viernes a las 15 horas. En los comienzos la hora de clase se dividía en 30 minutos de step y 30 minutos de local, pero el entusiasmo y fanatismo de unas "locas lindas" hicieron que los 30 minutos iniciales se extendieran y comieran los 30 minutos restantes. Incluso, muchas veces le robábamos los primeros 5 minutos a la hora siguiente haciendo del step una práctica de 65 minutos en total. ¡Hasta a delinquir nos llevaba nuestra pasión! jajaja.

José Ruiz nos acompañaba y apañaba en esta tarea. Nosotras, el grupo de las "locas lindas" formado por Silvia, Mariana, la Sole, la Vivi, Natalia, la Negra cuando estaba, la otra Sole y yo, lo desafíabamos a que nos sorprendiera con sus creaciones. A su vez él nos ponía a prueba llevando al límite nuestra capacidad motora, coordinación y habilidad para seguirlo en cada paso.

¡Muchas veces tuviste que remarla demasiado, José! jajaja. Y todavía me acuerdo y no puedo creer que te hayamos obligado a dar una clase de step sin luz ni música en una tarde de pleno verano contando a viva voz los tiempos en ciclos de 1 a 8. Estábamos locas ¿no? y vos alimentabas esa locura.

Bueno, en esa época el Step comenzó a gustarme porque me hacía feliz. Simplemente, me encantaba. José, vos tienes mucho que ver en eso. Si nunca te lo dije, lo hago ahora y te lo agradezco. No te imaginas cómo disfrutaba tus clases. En realidad, sí te lo debes imaginar porque junto a Silvia éramos tus mejores alumnas ¿o no? jajaja.

Por nuestra constancia, perseverancia y dedicación Silvia y yo nos habíamos ganado nuestro lugar en el gimnasio. Primera fila, bien adelante, frente al espejo, sin que nadie tuviera derecho ni autoridad para interponerse en nuestro territorio. Silvia a la derecha del profe y yo a su izquierda. Era tan graciosa la escena que una vez lo llegaron a comparar a José con "Xuxa y sus Paquitas" jajaja.

Gracias al Step me hice amiga de Silvia y a través de ella de la Gachy, la Desy, la Vero, la Vicky y María José de las cuales, salvo la Gachy que era profe, ninguna de ellas había subido o bajado del step en sus vidas. Sin embargo, eran chicas fitness y personajes permanentes y protagónicos del Discovery. Allí se había formado una banda.

Ya se van a cumplir dos años de esa foto. Hoy, yo estoy viviendo en Buenos Aires, asisto a Sport Club Almagro y mi profe es Alejandro Calvino.

Curiosamente yo sigo viviendo y aceptando el desafío del step los lunes, miercoles y viernes a las 19 horas. Aquí también, gracias al Step me hice amiga de otra Silvia, (¿casualidades o causalidades de la vida?) y a través de ella de Lucía, de Miriam, de Natalia, Liliana, Estela y Ana, pero al contrario de las chicas de Córdoba, todas ellas sí practican Step.

Silvia, mi primera amiga, ahora es mi cuñada. Las clases en Córdoba ahora sólo se dictan los sábados. De estar sumamente acostumbrada al estilo y metodología de José en el año 2005 pasé a amoldarme y a adaptarme a los pasos de Calvino durante todo el 2006.

Mi 2007 es totalmente distinto al 2005. Hay todo un camino de búsqueda personal, de crecimiento y aprendizaje en ese trayecto y recorrido. Sin embargo, a pesar de todos estos cambios, lo que permaneció constante durante todo este tiempo, como un hilo conductor, como un cable a tierra, como un escape, un sostén, un cargador de energía o un distractor de malos pensamientos, ha sido el Step. ¡El Step y yo! Mi constante. Mi camino. Mi entusiasmo.

Bienvenidos a mi Blog y no se rian de mis "locuras" y/o "genialidades"... o sí... háganlo..reirse hace bien :)

(Continuará...)

Michi, el Step y Yo...

Esta foto fue tomada en la Convención de Marcelo Levín en agosto del año pasado. Allí estoy con Miguel Benitez a mi derecha y con Michi Ciaburri a mi izquierda. Miren su sonrisa ¿Acaso no transmite a la legua simpatía, carisma y espontaneidad?
De todas las clases que tomé de Step, ninguna dejó en mi un efecto tan duradero, una sensación tan placentera, una alegría tan perdurable y una emoción tan marcada como las clases de Michi.
Existen todo tipo de clases. Las hay muy metodológicas, muy didácticas, ingeniosas, ordenadas, estratégicas, las que incluyen pasos novedosos, las super creativas, las que te hacen dar mil vueltas y te permiten aprender. También están las imposibles, las desorganizadas, las “mamarrachos” o las que pretenden hacer todo y al final no logran nada.
Cómo definir y titular a una clase de Michi me pregunto yo. ¿Qué es eso que tienen que las hace tan especiales? Para mí las clases de Michi entran en la categoría de “mágicas”. Otra explicación no le encuentro. Las clases de Michi son un mimo para el alma.
Como ya se habrán enterado si leyeron mis anteriores posteos, yo no soy de Capital Federal. Llegué aquí hace tan solo un año y medio y nunca había escuchado hablar de Michi en mi vida. Esto se debe a que la movida de la gimnasia en el interior del país es muy distinta y distante de lo que ocurre aquí. Sin embargo, apenas desembarqué en estas tierras y me introduje en el mundo del fitness, el nombre de Michi circulaba por doquier.
La primera vez que tomé clases con Michi fue en la Convención de Andrián Andreani del 2006 y me quedé perpleja. En primer lugar no podía creer que una persona convocara a cientos de jóvenes un domingo a las 10 de la mañana solo para hacer una clase de step.
Ahí me di cuenta que no se trataba de cualquier clase. ERA LA CLASE DE STEP. ERA MICHI. Y apenas sonó la música y comenzó el movimiento, uno empezaba a sentir que ya no se encontraba más en un club o un gimnasio, sino que el ambiente era de celebración, algarabía, alegría. Era un verdadera fiesta.
Yo no sé cómo, pero Michi tiene la capacidad de hacer de una mera convención una inolvidable fiesta, de una simple clase un gran show, de una escueta tarima de club un escenario mágico, de una coreografía de step un magnífico ballet y de una música cuadrada, una vibrante “Bomba Latina”. Michi produce todos eso y más.
Después tuve la oportunidad de tenerlo como profesor en el ERA cuando inicié el Instructorado de Aeróbica. La aeróbica no me entusiasma tanto como el Step por lo que podía permitirme faltar los días lunes, pero los miércoles con Michi no me los perdía jamás. Si bien abandoné al poco tiempo por motivos extra fitness, en cada evento que se presentaba trataba de estar presente.
En este texto quería plasmar lo que de alguna manera Michi significa para mí. Tengo sus CDs en mi Pc y en mi mp3 player. Y aunque no lo crean cada vez que me siento triste o sin ganas o con pereza enchufo los parlantes y el ritmo y las buenas sensaciones que me evocan me impulsan a seguir y me vuelvo a energizar.
En alguna oportunidad le escribí agradeciéndole por tanta alegría. Hoy lo hago de vuelta. ¡Gracias Michi! ¡Gracias por tanta alegría!¡Y mucha fuerza!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...